Un espacio de trabajo, muchos proyectos de clientes. Cada uno con su propia voz de marca, su memoria y sus canales. El equipo trabaja junto y nada sale sin revisión.

Todos los clientes en un lugar, cambia con un clic — nada se pierde.
La voz se fija al cliente y la mantiene todo el equipo: las publicaciones suenan igual, las haga quien las haga.
Borrador → revisión → publicación. Nada sale sin visto bueno.
Cada uno con su rol: quién genera, quién aprueba, quién publica.
Ves quién generó, editó y publicó cada publicación.
Una factura para todo el equipo — sin un zoo de suscripciones.
Analítica de todo el equipo y por proyecto: cuántas notas de voz, cuánto contenido salió, qué porcentaje se aprobó sin ediciones, cuántas horas ahorradas. Ves dónde flaquea la voz y qué cliente necesita recalibración.

El gestor dedica un par de minutos a lo nuevo del cliente.
Laspi prepara el plan, los textos por red y las imágenes — con la voz de ese cliente.
Revisión, ediciones con un toque, publicación. Todo bajo control.
Deja tu solicitud — te enseñamos una demo e incorporamos a tu equipo entre los primeros.